LA OTRA PLAYA (de Gustavo Nielsen), por Damián Lorenzo

LA OTRA PLAYA
de Gustavo Nielsen
Alfaguara, 2011
por Damián Lorenzo



Simetrías asimétricas.

La otra playa, novela escrita por Gustavo Nielsen, resultó ganadora del premio Clarín 2011. Acerca de este hecho (que el premio sea Clarín, que el ganador sea Nielsen) se podría escribir mucho, pero la gente de Los Asesinos Tímidos que piden entre 2000 y 5000 caracteres, y por eso dejaré algunas impresiones al respecto: Gustavo Nielsen obtuvo cierta popularidad en el ambiente literario cuando decidió iniciar juicio a la editorial Planeta y a Ricardo Piglia por el fraude cometido en el concurso Planeta correspondiente al año 1997. Lo ganó (de una editorial nada nos sorprende, pero de Piglia… y después luce su porte de Gran Escritor Argentino, ¡hay que ser caradura!). Según Nielsen, luego de iniciar el juicio y del escándalo que se armó, muchas puertas se le cerraron (curioso, porque recuerdo ver sus libros editados por Alfaguara). Desde entonces y para muchos ha sido una especie de paladín del anti sistema. Un arquitecto que cada tanto publica, que escribe realmente bien, que despotrica contra las camarillas literarias… que en su blog apoyaba medidas anti monopólicas… y que presenta su novela al concurso de Clarín (¿?). Y sabemos que ganar el premio Clarín es aparecer sonriendo mansamente en la tapa de la revista Ñ, es ser parte de las giras de promoción, es ganar 100.000$, es pasar por alto el “maligno monopolio” que antes se denunciaba, o es aceptar 100.000$ y ser tibiamente crítico, “pelearla desde adentro del sistema” (qué fácil es ser un guerrillero encubierto adentro del sistema con 100 luquitas en el bolsillo). En fin, el ser humano no es más que un cúmulo de contradicciones.

¿La novela? Es como un cuento de Cortázar pero alargado unas 100 páginas. Sin embargo, está bien escrita; porque Nielsen es uno de los más talentosos narradores argentinos del momento. Dos parejas miran en una reunión de amigos una serie de diapositivas compradas en el ejército de Salvación. En esas diapositivas hay una pareja a la cual le ponen nombres ficticios, y ser voyeurs de una relación que ya pasó hace años ejerce una extraña fascinación en los cuatro. Uno de ellos, Antonio, fotógrafo, días después encuentra a una desconocida por la calle y la fotografía obsesivamente, bautizándola “Lorena”. Y esa Lorena se mueve en las fotos. (Cualquier parecido con Las babas del diablo o Apocalipsis en Solentiname es solamente un homenaje)Y desde aquí se comienzan a cruzar las realidades, porque hay una Lorena que sale con un escritor de novelas de fantasmas, Gustavo, que se recluye en una casa de playa para escribir su novela (¿Se puede ser más trillado?), y allí comienzan las manifestaciones paranormales. Cruces de realidades, (por ej, el padre de Lorena es fotógrafo y le sacó unas fotos que parecen ser las que Antonio- uno de los que miraba las diapositivas- le sacó a esa desconocida que, por una razón desconocida, bautizó “Lorena”), en la misma casa de la playa hay dos existencias paralelas, que se manifiestan en un principio por medio del “juego de la copa”.

El final es una sorpresa que el lector deberá descubrir. De todos modos, esta es una de esas novelas donde lo sorpresivo no lo es tanto justamente por imprevisible. O sea: se entra en una mecánica de “sorpresas” y “cruces” que no son más que variaciones del género fantástico tantas veces abordado, donde el lector con un poco de imaginación y lecturas similares no encontrará demasiadas novedades.

Uno o dos escalones por debajo de otros libros suyos, como Playa quemada y Marvin, (libros de cuentos), o La flor azteca y Auschwitz (novelas), La otra playa no deja de ser un libro digno que, según el nivel de exigencia del lector, puede gustar más o menos.

1 comentarios:

Juan Brecha dijo...

"que en su blog apoyaba medidas anti monopólicas… y que presenta su novela al concurso de Clarín (¿?)" ... muy buena crítica

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