POESÍA ARGENTINA CONTEMPORÁNEA (por Enrique Solinas)

POESÍA ARGENTINA CONTEMPORÁNEA
Por Enrique Solinas

Porque la poesía goza de excelente salud, a partir de infinidad de publicaciones que se vienen generando a través de editoriales que no compiten en el mercado editorial y que tampoco están interesadas en hacerlo, es posible acceder a distintas lecturas que, si bien no comparten una estética determi-nada, garantizan por encima de todo la tan deseada y buscada calidad. Por esta razón, aquí van los comentarios de cuatro libros de poemas, como una invitación para sus pos-teriores lecturas.


Épica Chusma (Ediciones del Dock, 2007 )
de Fernando Aíta

En este primer libro de Fernando Aíta, podemos observar cómo el discurso lírico funda una poética centrada en el margen de la cultura oficial. Desde el primer poema, Dock Sud, se instala el espacio y éste será determinante para narrar las historias de los distintos personajes que habitan ese lugar poético. El alcohol, las drogas, la prostitución, la delincuencia, son elementos que aparecen de manera constante y arrastran a estos personajes poéticos hacia la muerte, la cual sucede sin alegría y sin tristeza, porque inevitablemente son sus destinos.

Con claridad descriptiva y momentos iluminadores, Épica Chusma es un libro que se destaca por el tratamiento poético que renueva un espacio ya transitado; por la unidad del conjunto que no deja al azar ningún elemento, sino que todos contribuyen a la visión de ese espacio marginal; por su lenguaje, sencillo y personal, que son el sello inconfundible de este nuevo autor.

Rif (Fragmento): “Y se negó a vivir/ como un enfermo; se supo condenado:/ estadías en la blancura, entre algodones/ agujas, toses agudas,/ pabellones con otros que cuentan/ inciertos días restantes, pérdi-das/ de peso, manchas, cócteles,/ con un ladrón de fuerzas en el cuerpo/ y sonrisa torcida/ ven la crueldad con que se cobran los excesos .”


Ea (Ediciones El mono armado, 2007)
de María Julia Magistratti

En este segundo libro de María Julia Magistratti, el tema central es la muerte en relación con la historia familiar. Estamos ante una poesía autorreferencial, en donde el yo poético transcribe el mundo que lo rodea y contempla la desaparición de los seres a los cuales pertenece. Iluminada y bella, la voz poética narra la desventura, pero no lo hace en forma de queja, sino que describe lo que hay: la muerte que tarde o temprano nos llega a todos y que siempre está ahí, como esperando. Pero esta muerte, al fin y al cabo, forma parte de la vida y entonces es necesario que estos muertos vean nuestros rostros antes de morir, digan nuestros nombres, se lleven algo de nosotros para descansar en paz.

Poética feroz y segura, espacio de reflexión, pensamiento que va torciendo lo experimentado para alcanzar cada vez grados más profundos de significación. Ea de María Julia Magistratti es un excelente libro de poemas que colocan a su autora en un espacio privilegiado dentro de la poesía argentina.

Poema 33: “Lenta de venir/ del patio con las sábanas secas,/ la toalla enredada en el cuello/ y esa manera de llamarme/ sin manos, con la cara,/ me obliga/ a deberle las llaves de mi casa,/ el botón de la camisa, la fruta sin límites.// Porque siempre es de día en los recuerdos/ tendré que llamar a mi abuela/ para que se haga la noche;/ ahora que ella está jugando/ con sus plantas blancas/ en un universo amarillo.”

Carneada (Alción Editora, 2007)
de Soledad Castresana

Carneada es la experiencia erótica que se funde con la experiencia tanática y, necesariamente, aquello que está en relación con lo prohibido, termina siendo castigado por semejante exceso.

Elegido el espacio rural como mundo poético, la naturaleza muestra su sensibilidad e invade todos los sentidos, contamina las acciones, atraviesa el lenguaje y pone en primer plano la sexualidad a partir de situaciones infantiles (la inocencia) en relación con aquello que las rodea (el campo).

El uso de la ironía, la tensión lograda a patir del contraste inocencia-adultez, la perversión tomada con naturalidad, son aciertos que hacen de esta poética una construcción personal y deslumbrante, colocando a Soledad Castresana entre las voces más interesantes que han surgido este año en el panorama de nuestra poesía.

Poema III: “Crin Dorada cerró el relincho/ en el pecho erecto, las patas cortas,/ los vasos salvajes. La polvareda/ sobre peones y chicos y moscas.// Con la furia del grito trabado/ en las espumas de la boca/ garganta que no sabía frenar/ se tragó sus huevos y corrió.// Alambrados, pastos, pu-na, osamentas./ El golpe maldecía los filos de las manos.// Mi sexo fosforecía a los cuatro vientos./ Yo pensaba en Crin Dora-da./ Soñaba montarlo.”


Gruñendo (Hemisferio Derecho Ediciones, 2007)
Antología

Este libro es una antología realizada a beneficio de los “Hogares para la promoción del discapacitado físico”. Reúne a 13 poetas y a 6 narradores, la mayoría nacidos en Bahía Blanca, pero también hay nacidos en Buenos Aires, Río Negro, Bariloche, Chile y Barcelona. La compilación estuvo a cargo de Diego Rosake quien se incluyó a sí mismo en la antología, hecho que demuestra que toda selección de textos para conformar una antología resulta subjetiva y arbitraria.

Las distintas voces que aparecen en la selección nos permiten disfrutar de diferentes matices poéticos y narrativos que la habitan. Entre los textos seleccionados, es necesario destacar los poemas de Daniel Martínez, quien nos va a hablar de La extrañadora y nos convence con su buena poesía; Álvaro Urrutia, de poética vital y eficaz; Fabián Casas, excelente escritor que nos hablará sobre la realidad y sus diferentes formas; Matías Matarazzo, quien crea una saga sobre una rama de la familia Martínez, poesía cálida y con humor; Maximiliano Diomedi, voz nueva y atenta al mundo; Amalia Gieschen, poemas de corte surrealista que intenta abarcar el presente; en narrativa, un excelente cuento de Oliverio Cohelo.

Hay dos prólogos a la selección. El primero es anónimo y hay un intento de hablar de “nuevo grupo”. Y se habla del “gruñido” según Lacan, y se habla de “hombres nuevos” que conforman una “piara” y que hoy están presentes en la antología. El segundo prólogo está firmado por “Hogares para la promoción del discapacitado físico” y en él se expone el proyecto de esta institución, la problemática del individuo discapacitado y los objetivos que desean alcanzar. A pesar de estos dos prólogos, no quedan claros los criterios de selección, como tampoco el fin último en relación con el organismo que la patrocina. Para próximas ediciones, es necesario que el compilador mantenga su rol y no forme parte de la selección que él mismo realiza y que describa los criterios que utiliza a la hora de elegir los textos.

5 comentarios:

Luna con gatillo dijo...

Antes que nada, agradezco que se haya tomado un tiempo para leer la antología. Ahora quisiera hacer unas observaciones:
Usted sostiene que el hecho de que yo, en mi rol de compilador, haya decidido formar parte de la antología “demuestra que toda selección de textos para conformar una antología resulta subjetiva y arbitraria”. Me asombra su inocencia si en realidad cree ud. que realmente existe una selección (de textos o de lo que se le ocurra) que responda a criterios objetivos. Pero ese ya no es mi problema. En todo caso, el hecho mencionado demuestra las ganas de aportar mi trabajo al libro que se iba a publicar y eso no tendría que resultar un inconveniente. El error se presenta cuando ud. asocia mi participación con su dificultad para entender los prólogos y no vislumbrar el tan preciado “criterio de selección”. Ese tampoco es mi problema. En consecuencia, termina sosteniendo que: “para próximas ediciones, es necesario que el compilador mantenga su rol y no forme parte de la selección que él mismo realiza y que describa los criterios que utiliza a la hora de elegir los textos”. Ahora pregunto: ¿necesario para quién? ¿Para mí, en el rol de compilador? ¿Para la antología? ¿Para el lector? ¿Para ud. que le costó entender el prólogo y el por qué de elegir a cada autor y sus trabajos?
Vuelvo a preguntar: ¿Dónde está dicho que los criterios de selección tienen que ser explicitados en un prólogo? ¿Por qué tiene que haberlos? ¿Por qué una antología no puede resultar de la convocatoria para concretar una propuesta que trascienda la mera publicación (en este caso donar lo recaudado a una entidad de bien público)? ¿En qué manual del gran compilador figura que el que realiza la selección no puede aportar su trabajo? ¿Por qué? ¿Por qué alguien lo dice? Me parece que es tiempo de empezar a flexibilizar los criterios, abandonar la crítica estéril… dejar de hacerse los librepensadores para ser realmente librepensadores…
Una última aclaración: El Hogar para la promoción del discapacitado físico no patrocina la publicación de la antología como dice en su reseña. El proyecto fue financiado por la editorial con la intención de ofrecer las ganancias de la venta del libro a Ho. Pro. Di. F. Cualquier duda recurra a las direcciones de correo que allí figuran.

Diego Rosake

LOS ASESINOS TIMIDOS dijo...

Estimado Diego, gracias por hacernos saber tu opinión de la nota citada. Le paso el link de tu respuesta al autor de la nota, Enrique Solinas, para que se anoticie de la misma. No tuve el gusto de leer la antología, y más allá de la respuesta (o no) de Enrique a tu post, puedo dar fe de la buena predisposición de Enrique al hacer la reseña. Eso es lo importante, más allá de que se esté de acuerdo con la misma, o no. También es importante oír y ser oído. Una vez más, gracias por contactarte y hacernos saber tu opinión.
Saludos
Juan José

Enrique Solinas dijo...

Diego Rosake,
He leído con atención su comentario y le respondo por única vez, ya que lo noto enojado y creo que no comprendió el comentario que me encargaron hacer.
1)Cuando resalto que el compilador se incluye y esto demuestra la subjetividad de toda selección, quiero decir que aquí es más evidente que en otras publicaciones.
2)En ningún lugar está dicho que deben ser explicitados los criterios de selección de una antología en su prólogo, como así también en ningún lugar está dicho que no debe hacerse. Pero como lector uno espera un sentido de la compilación. Y esto no tiene que enojarlo, por supuesto que mi comentario es totalmente subjetivo, pero me tocó hacerlo y ser “ese lector” que Usted no quiere. Por otra parte, estoy seguro que la misma antología ya recibió otros comentarios positivos en relación con su trabajo de compilador. Pero no se enoje conmigo porque no dije lo que quería oír.
3)Creo que su ofuscación no le permitió leer con atención mi comentario y obnubila su comprensión lectora. No dice en ninguna parte de mi comentario que la publicación fue “patrocinada” por Ho. Pro. Di. F. , sino que “es una antología realizada a beneficio” y lo dejo bien en claro, tal como dice el libro. Tal vez sea una fantasía suya o piense que los lectores lo recepcionan así.
Y bueno, Diego, espero que se le pase el enojo. Disfruté leyendo el libro, la selección es interesante, variada y de calidad. Pero permítame decir lo que me parece, y escribir lo que creo, según lo que pienso.

Enrique Solinas

Luna con gatillo dijo...

Enrique:

Es una lástima que ud. entienda mi comentario como un enojo. Ese no fue mi propósito. Tan solo pretendía manifestar una toma de posición –quizá visceral- sobre el tema. Jamás dudé de su buena intención a la hora de realizar la reseña –por cuestiones de tiempo tampoco pude aclararselo a Juan José-, por lo que me pareció útil hacerle llegar mi opinión.
Es una lástima también, su decisión de responder por única vez ya que considero que hubiese sido un diálogo fructífero.

Quisiera -a pesar de saber que, como ud. afirma, no va a existir la retroalimentación- comentar los tres puntos que constituyen su respuesta:

1) Ud. insiste en que mi inclusión en la antología hace más evidente la subjetividad de toda selección. Como si dicha subjetividad se pudiera medir en escala. Cualquier elección es subjetiva y creo que eso escapa a nuestros parámetros. ¿Realmente considera posible que se puede cuantificar de alguna manera la subjetividad? En caso de que responda afirmativamente: ¿Cómo puede ud. medir ese grado de subjetividad sino a partir de su subjetividad? ¿No le parece un poco irracional? ¿No le parece en vano ese intento de medición? Piénselo objetivamente. Ja.

2) Ud. termina la reseña sosteniendo la “necesidad” de que “describa los criterios que utiliza a la hora de elegir los textos”. Considero que esa “necesidad” de la que habla responde a ciertos parámetros rígidos a los que ud. –y no es el único- considera que debe amoldarse una antología. En su respuesta a mis observaciones agrega: “como lector uno espera un sentido de la compilación”. Desde mi perspectiva, el lector debe interpretar o construir un sentido acerca de lo que lee y de su organización y este es el punto en donde nuestras opiniones entran en oposición, lo que de ninguna manera implica el supuesto enojo al que ud. hace referencia reiteradas veces porque “no dice lo que yo quería oír”. Ud. no representa al “lector que yo no quiero”, ud. interpreta al rol del lector desde una perspectiva distinta a la mía. Tan simple como eso.
Por otra parte no me interesa recibir elogios por el trabajo de compilador, ni mucho menos. El vedetismo no es lo mío. Sí me interesa abrir espacios de discusión con gente que piensa distinto como una forma de enriquecimiento.

3) Ud. sostiene que “A pesar de estos dos prólogos, no quedan claros los criterios de selección, como tampoco el fin último en relación con el organismo que la patrocina”, frase que –según interpreto- hace referencia al hecho de que la antología es patrocinada por algún organismo, en este caso Ho. Pro. Di. F. No creo que sea fantasía mía u obnubilación debido al ofuscamiento al que ud. me remite. A lo sumo es interpretación literal.

Finalmente termina la respuesta pidiendo que le permita “decir lo que le parece y escribir lo que cree, según lo que piensa”. Creo que en ningún momento le pedí lo contrario. Más bien busqué confrontar con aquellas ideas que ud. sostiene y que yo no comparto, pero jamás le pedí que dejase de escribir o manifestar su postura. Es ud. el que se autolimita basándose en supuestos que lo llevan a responder “por única vez”. Frases poco felices (la del comienzo y el pedido del final) que me hacen suponer que el obnubilado por el ofuscamiento es ud.

Repito: es realmente una lástima.

Diego Rosake.

ref dijo...

http://descierto.blogspot.com/
revista des(c)ierto
silencio tallado

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